Informe pericial para reclamar defectos de obra nueva
Última revisión: 10 de octubre de 2026.
Respuesta rápida
Para reclamar defectos de obra nueva, documenta cada incidencia, comunica por escrito y revisa enseguida fechas y responsables. Un informe pericial debe explicar daño, causa suficientemente acreditada y reparación necesaria. La LOE distingue periodos de responsabilidad de uno, tres y diez años, contados desde recepción en sus términos, y una prescripción propia. La entrega de llaves y un aviso informal no determinan por sí solos todos los plazos.

Construye la cronología antes de escoger una garantía
Empieza por fechas y documentos. Solicita el acta de recepción de la obra y comprueba si existió recepción con reservas y cuándo se subsanaron. Añade entrega de llaves, primera observación de cada daño, avisos y reparaciones posteriores. Son acontecimientos distintos. Si solo conoces la escritura, declara pendiente la recepción en lugar de utilizar esa fecha como sustituto automático.
La Ley de Ordenación de la Edificación contempla en su artículo 17 periodos de responsabilidad desde la recepción sin reservas o desde la subsanación de estas. El año se refiere a daños materiales por defectos de ejecución que afectan a terminación o acabado, frente al constructor; los tres años, a defectos que incumplen requisitos de habitabilidad; los diez, a determinados defectos estructurales que comprometen resistencia y estabilidad.
Periodo de responsabilidad y acción
Que un daño aparezca dentro de uno de esos periodos no significa que dispongas automáticamente de todo el tiempo restante para cualquier demanda. El artículo 18 establece una prescripción de dos años desde que se producen los daños para exigir la responsabilidad prevista, sin perjuicio de acciones que correspondan por incumplimiento contractual. Hay que estudiar cada incidencia, su fecha y las actuaciones relevantes.
| Fecha | Para qué sirve |
|---|---|
| Recepción y reservas | Inicio del periodo conforme a la LOE |
| Aparición del daño | Situación dentro del periodo y prescripción |
| Aviso acreditado | Estudiar efectos según acción y destinatario |
| Reparación | Antecedentes, alcance y posible reconocimiento |
| Entrega de llaves | Cronología de compra, sin sustituir recepción |
No confundas una lista de repasos con un plazo legal universal para comunicar todos los daños. Una promotora puede organizar visitas o formularios con un calendario, pero ese procedimiento no resume por sí solo las acciones aplicables. Úsalo y conserva prueba de envío, sin dejar de revisar los plazos jurídicos.
Para procedimientos civiles sujetos al requisito de negociación previa, la normativa sobre medios adecuados de solución de controversias exige atender forma y acreditación. No cualquier conversación cumple ese requisito ni produce todos los efectos sobre plazos. Coordina reclamación y asesoramiento desde el principio, especialmente si un periodo está próximo a vencer.
La guía no permite calcular un vencimiento individual sin documentos. Lleva la cronología al profesional jurídico y pide que identifique acción, sujetos y efecto de cada comunicación. La prioridad es conservar derechos mientras se reúne la prueba técnica, no esperar a tener un informe perfecto para consultar.
Ordena incidencias y vincúlalas a lo contratado y observado
Numera los daños por estancia y elemento. Escribe qué ocurre, dónde, cuándo lo viste y qué uso afecta. Separa una puerta que roza, una filtración y una diferencia de material: necesitan comprobaciones y fundamentos diferentes. Una reclamación genérica por mala construcción dificulta relacionar pruebas, reparación y destinatario.
Conserva contrato, anexos, publicidad y memoria de calidades. El informe debe contrastar compromisos identificables con lo ejecutado, además de exigencias técnicas aplicables. No toda disconformidad estética constituye incumplimiento ni todo daño depende de que el material figure en publicidad. Pregunta qué referencia concreta permite valorar cada incidencia.
Ficha por incidencia
- Código, estancia y elemento afectado.
- Descripción observable, sin atribuir causa todavía.
- Fotografías generales y de detalle con fecha.
- Documento contractual o técnico relacionado.
- Mediciones o pruebas realizadas y condiciones.
- Comunicaciones, visita de reparación y resultado.
- Dato pendiente y acción propuesta.
Las pruebas deben ser comparables y proporcionadas. Medir con regla o nivel puede servir para geometría; comprobar una filtración puede requerir acceso y ensayo autorizado. No atribuyas al informe todos los aparatos posibles. El método se selecciona según la pregunta, y sus límites deben quedar claros.
Documenta suministros y condiciones de prueba. Un equipo sin suministro no puede considerarse comprobado por el simple hecho de estar colocado. Si un componente no pudo abrirse o accionarse, anótalo. Un resultado limitado no debe convertirse en afirmación de funcionamiento completo.
Pide fotos y documentos de capas ocultas si existen. Si una reparación urgente obliga a intervenir, registra el estado antes y durante de forma segura y conserva factura y descripción. La necesidad de proteger personas o bienes no puede esperar; la prueba debe adaptarse a esa actuación sin fingir que el perito vio lo que ya estaba retirado.
En un piso nuevo de Alicante, puedes agrupar incidencias privadas por habitación y abrir otro bloque para cubierta o fachada. La clasificación ayuda a coordinar acceso y representantes; no decide automáticamente la causa ni quién responde. Mantén el mismo código en fotos, comunicaciones y presupuesto para poder seguir cada problema hasta su cierre.
Identifica agentes, promotor y zonas comunes sin atribuciones generales
La LOE distingue agentes y funciones. El análisis debe relacionar intervención, daño y causa, con las reglas legales de responsabilidad individual y solidaridad cuando procedan. No escribas que todos responden siempre por cualquier defecto. El promotor tiene una regla específica de responsabilidad solidaria frente a adquirentes en los términos del artículo 17; eso no elimina la necesidad de estudiar el caso.
Conserva identidad de promotor, constructor y dirección facultativa disponible en documentación. Si aparece un subcontratista, no deduzcas que el comprador debe reclamarle únicamente a él. La organización interna de la obra y las relaciones contractuales exigen análisis. El informe aporta datos técnicos; el asesoramiento jurídico concreta a quién dirigir cada pretensión.
Privativo y común
La mancha dentro del salón puede proceder de un elemento común, y un daño visible en la fachada puede relacionarse con una actuación particular. Localización y titularidad son datos diferentes. Revisa título, planos y antecedentes y coordina inspección con la comunidad si necesita acceso a cubierta, instalaciones o otras viviendas.
La reclamación de daños comunes requiere identificar representación y decisiones correspondientes. No supongas que el informe individual sustituye un acuerdo comunitario o que puedes ordenar obras en todo el edificio. Separa descripción de tu vivienda, daños compartidos y coste de actuación conjunta. Así evitas duplicar partidas en varias reclamaciones.
Un nexo causal no se acredita repitiendo que la vivienda es nueva. Hay que explicar qué observaciones y documentos vinculan un mecanismo al daño y qué alternativas se han considerado. Puede haber modificación posterior, uso o mantenimiento concurrente. El informe debe distinguir esas circunstancias sin culpar automáticamente al propietario ni al agente por su cargo.
Si la promotora ha cesado o no responde, conserva datos societarios y comunicaciones y consulta las vías disponibles. No presupongas que un seguro cubrirá cualquier daño ni que la falta de actividad extingue toda acción. Las posibilidades dependen de sujeto, cobertura, garantías y hechos.
Antes de enviar un requerimiento conjunto, verifica destinatarios y documentos. Una comunicación a atención comercial puede no alcanzar a todos los sujetos relevantes ni producir idénticos efectos. Organiza prueba de envío, contenido y recepción. Esa precisión importa tanto como el número de fotografías: permite relacionar reclamación, conocimiento y respuesta de cada parte.
Comprueba qué debe justificar un informe útil para reclamar
Un dictamen pericial debe responder a una cuestión definida: qué daño existe, con qué alcance, qué causa puede acreditarse y qué reparación se considera necesaria. También debe explicar datos utilizados, método, limitaciones y razonamiento. Un álbum de fotos o una suma global puede acreditar apariencia o coste solicitado, pero deja sin explicar la conexión técnica.
Del síntoma a la conclusión
El documento identifica inmueble, visita, asistentes y documentación revisada. Para cada incidencia describe observaciones y pruebas, contrasta referencias aplicables y distingue hipótesis de conclusiones. Si recomienda una cata o un especialista, debe decir qué duda resolvería. No presenta como confirmado un componente que permanece oculto.
La norma técnica debe seleccionarse por ámbito y versión pertinentes. El Código Técnico de la Edificación no se cita como una etiqueta general que convierte toda imperfección en incumplimiento. Hay que relacionar la prestación exigida con el edificio, el elemento y la comprobación realizada. Algunas cuestiones también dependen del proyecto y del contrato.
Para valorar reparación, define solución y unidades. Separa acceso, protección, retirada, ejecución y reposición, sin duplicar trabajos comunes. Si falta información, indica partida provisional o necesidad de completar estudio. La cuantía no debe esconder que la causa continúa indeterminada.
| Parte del informe | Pregunta que debe responder |
|---|---|
| Observación | Qué se vio y dónde |
| Comprobación | Cómo se contrastó y con qué límites |
| Causa | Qué fundamento sostiene la explicación |
| Reparación | Qué actuación aborda el problema |
| Valoración | Qué unidades y precios justifican el importe |
| Anexos | Dónde está la prueba citada |
La ficha del dictamen en la LEC explica objetividad y valoración judicial. Un perito de parte debe considerar datos favorables y desfavorables para las partes. Su conclusión no obliga al juez ni garantiza resultado. Cuanto más verificable sea, mejor permite discutir cuestiones concretas.
Revisa que el encargo incluya lo que necesitas: una inspección para negociar repasos puede tener alcance diferente de un informe para una controversia. Aclara valoración económica, documentación adicional y eventual asistencia a juicio. Si se requiere proyecto de reparación o certificado regulado, debe encargarse con competencia y alcance propios, sin darlo por incluido en cualquier informe.
Comunica, permite reparar con condiciones y conserva el resultado
Envía una relación comprensible y conserva acreditación de contenido y recepción. Identifica vivienda, incidencias, documentos y actuación solicitada, evitando renuncias generales. Si el informe todavía no está terminado, coordina con asesoramiento cómo comunicar sin perder tiempo ni formular conclusiones técnicas prematuras. Una reclamación puede comenzar con daños documentados y completarse después conforme al caso.
Pide respuesta por incidencia y propuesta de trabajos. Una visita de mantenimiento no significa aceptación de todas las responsabilidades, y una cita no prueba que se hayan corregido los daños. Conserva mensajes, nombre de asistentes y alcance anunciado. Si hay acceso a tu vivienda, acuerda protección, fechas y documentación del trabajo.
Durante una reparación
Fotografía antes y después, y durante cuando se abran capas de forma segura. Pide qué se encontró, qué materiales se sustituyeron y qué prueba se realizó. Si el reparador cambia la solución prevista, registra el motivo. No firmes conformidad total si quedan incidencias o comprobaciones pendientes; describe exactamente lo aceptado y solicita revisión de cláusulas si hay acuerdo económico.
Las medidas urgentes para evitar daños pueden coexistir con reclamación. Documenta necesidad y actuación, procurando conservar piezas o hallazgos relevantes cuando sea viable. No mantengas una fuga ni permitas desprendimientos para preservar el estado inicial. Explica qué no pudo ver el perito porque la protección exigió intervenir.
La comprobación debe responder al defecto. Una pared recién pintada no confirma eliminación de una filtración; un ajuste de puerta debe contrastarse con uso y geometría; una reparación estructural necesita el control que corresponda. Define qué resultado permite cerrar la incidencia y cuál exige seguimiento.
Si la respuesta es una oferta, separa reparación técnica y efectos jurídicos. Un pago puede acompañarse de renuncias, acuerdos sobre responsabilidad o cierre de varias incidencias. No valores únicamente el importe. Revisa qué se resuelve, qué permanece y cómo se acreditará cumplimiento.
Mantén una tabla de estado: comunicado, pendiente de visita, reparado, comprobado o reabierto. Esa organización evita que una conversación sobre un problema haga olvidar otro con distinta fecha. Al recibir respuestas contradictorias, conserva ambas y pide aclaración concreta. No reescribas antecedentes para que coincidan con la última explicación; el expediente debe mostrar la secuencia real.
Distingue seguros, vías contractuales y reclamación sin duplicar daños
El seguro decenal cubre los daños estructurales contemplados en sus términos; no es un seguro general de todos los repasos ni de cualquier humedad. Su obligación legal en viviendas tiene excepciones, como la prevista para determinado autopromotor individual de una única vivienda unifamiliar para uso propio, con reglas específicas si transmite dentro del periodo. Comprueba documentación y circunstancias antes de afirmar que debería existir siempre.
Una póliza debe leerse con identificación del riesgo, capitales, exclusiones y procedimiento. Puede ser relevante un seguro de daños o de responsabilidad de un agente, pero no presupongas cobertura automática. El informe puede describir causa y coste; la interpretación de cobertura y la acción frente a cada sujeto requieren estudio.
No mezcles fundamentos
La LOE y el contrato pueden ofrecer vías diferentes. La disponibilidad y plazos deben revisarse con hechos concretos; no se suman como una garantía única ni una sustituye automáticamente a otra vencida. También pueden intervenir normativa de consumo, modificaciones posteriores o daños a bienes distintos del edificio, según el caso.
Si recibes reparación o indemnización parcial, registra qué incidencia cubre y cuánto. La misma partida no puede presentarse varias veces como si fueran daños independientes. Separa trabajos comunes, privativos y pagos ya aplicados. Mantener esa trazabilidad permite explicar una reclamación pendiente sin inflarla.
Imagina que se corrige una entrada de agua y quedan acabados deteriorados. Debes comprobar la causa reparada, definir reposición y documentar quién asumió cada trabajo. No pidas de nuevo la eliminación de la misma causa sin explicar por qué se considera insuficiente o fallida. Si reaparece, registra condiciones y solicita estudio del resultado.
Una controversia puede necesitar negociación previa y, si no hay acuerdo, reclamación judicial con sus requisitos. El informe se integra con contratos, comunicaciones y otros medios de prueba. No basta invocar el cargo de perito ni el número de incidencias: la pretensión debe estar fundamentada y presentarse dentro del régimen aplicable.
Al cerrar, conserva informe, anexos, acuerdo y prueba de ejecución o pago. Mantén accesible la cronología original para futuros problemas, identificando qué quedó resuelto y bajo qué condiciones. Si un asunto continúa pendiente, pide al asesor jurídico el siguiente paso y fecha de actuación. La gestión técnica y jurídica coordinada evita confiar todo a promesas de visita sin documento.
Errores frecuentes
Contar todas las garantías desde las llaves. Solicita recepción y reservas. La LOE utiliza un punto de partida propio y cada daño necesita una cronología que permita revisar periodo y prescripción.
Dar tres años a cualquier desperfecto. Relaciona daño, prestación y causa con su régimen. Acabado, habitabilidad y estructura tienen supuestos distintos; la etiqueta comercial de garantía no sustituye ese análisis.
Esperar el informe para consultar un plazo cercano. Comunica y pide asesoramiento desde el inicio. La prueba puede completarse, pero un calendario técnico no suspende automáticamente una acción ni sus requisitos.
Firmar cierre total tras un repaso parcial. Comprueba qué incidencias se han resuelto y qué renuncias contiene el documento. Deja reflejadas reservas y seguimiento y revisa acuerdos antes de aceptarlos.
Presuponer cobertura decenal para todo. Examina tipo de daño, póliza y condiciones. Esa garantía no sustituye el estudio de otros defectos, responsabilidades contractuales o seguros que puedan resultar relevantes.
Sumar presupuestos que repiten demoliciones. Agrupa trabajos comunes y pagos previos. Una valoración debe permitir reconocer el coste necesario de cada actuación sin reclamar dos veces la misma reparación.
Cuándo conviene un perito
Conviene un informe cuando hay desacuerdo sobre causa, gravedad o solución, reparaciones fallidas o varias incidencias que necesitan una valoración ordenada. Debe documentar lo comprobado y distinguir responsabilidades jurídicas de conclusiones técnicas. Si quedan dudas ocultas o se precisa estudio estructural, el encargo debe prever acceso y profesionales competentes, sin retrasar la consulta sobre plazos.
Verify Home Inspector ofrece peritajes de defectos constructivos y elaboración de informes periciales para documentar el objeto técnico de la controversia. Al solicitar presupuesto, indica municipio, fecha de recepción conocida y relación de incidencias, con sus ubicaciones y reparaciones anteriores. Adjunta memoria de calidades, comunicaciones de la promotora y documentos disponibles del edificio. Consulta las preguntas frecuentes sobre defectos constructivos para preparar el encargo y separar inspección, estudio causal, valoración y eventual asistencia a juicio.
Preguntas frecuentes
¿Cómo separo incidencias privadas y comunes en los anexos?
Usa bloques distintos y un código único para cada daño, indicando ubicación, elemento y acceso disponible. Una misma causa puede producir daños privados y comunes, así que relaciona los códigos sin duplicar reparación. La clasificación del anexo facilita coordinación, pero titularidad y representación deben comprobarse con documentación antes de decidir quién reclama cada actuación.
¿Qué hago si cambian el material durante una reparación?
Pide descripción del cambio, razón técnica y características del producto propuesto. Contrasta contrato, compatibilidad y resultado esperado, y conserva aceptación o discrepancia por escrito. No presupongas que cualquier sustitución es equivalente ni que toda diferencia exige renovar la vivienda entera. El informe debe estudiar la incidencia concreta y la solución proporcionada.
¿Cómo registro una visita en la que no se reparó nada?
Anota fecha, asistentes, zonas revisadas, propuestas y pendientes, adjuntando mensajes o documentos recibidos. Distingue observación, promesa y trabajo realmente ejecutado. Si alguien afirma que el problema no existe, conserva esa respuesta y las pruebas disponibles. No marques la incidencia como resuelta solo porque hubo una cita; necesita comprobación o acuerdo concreto.
¿Puedo ampliar el expediente si aparece un daño distinto?
Sí, documenta nueva incidencia con código, fecha y pruebas, sin alterar la cronología de las anteriores. Revisa inmediatamente su régimen y plazo: añadirla a un informe no garantiza que quede cubierta por todas las comunicaciones previas. El profesional debe estudiar si comparte causa o requiere comprobación propia, y el asesor jurídico decidir cómo incorporarla a la reclamación.
¿Tu vivienda tiene defectos de construcción?
Los clasificamos según la LOE, explicamos su causa y valoramos la reparación para reclamar.
Contacto
Hablemos de tu vivienda
Llámanos, escríbenos por WhatsApp o mándanos un email. Si ya sabes lo que necesitas, el formulario de presupuesto es lo más rápido.